Cine:”Caballos en la Ciudad”
La idea de Ana Gershenson (que terminó este documental, su opera prima, en 2004 y falleció al año siguiente) fue inteligente: poner el foco, tras la crisis de 2001, en la conflictiva confluencia de dos Argentinas, a partir de un emblema nacional, el caballo. En este caso no se trata de robustos equinos, representantes del “orgullo” agroexportador nacional, sino de animales flacos, sufridos, que arrastran carros de cartoneros desde el atardecer, en busca de desechos de otro segmento social: la clase media porteña. Distintos países; el mismo.
Argentina, 2003. En Puente Alsina, hombres, mujeres y chicos expulsados del sistema intentan reingresar (a la ciudad, al capitalismo) por un salvoconducto tortuoso e improbable, en el que abundan policías con garrotes en alto. Los cartoneros ni siquiera están asistidos por el derecho a un trabajo que les permita la supervivencia: la tracción a sangre y el cirujeo son ilegales en la Capital Federal. “Existen los mateos, la policía montada, el hipódromo. Me parece que no quieren ver la pobreza”, opina, sensato, un hombre.
