Guerrero de Alsina: el “Polaco” José Anisko
La figura del “Polaco” José Anisko fue exactamente ubicada en el tiempo por el periodista José Antonio López, incansable con su revista “Rebote” desde 1965:
“Fue uno de los más importantes protagonistas del ámbito metropolitano en la década que transcurrió desde 1955 a 1965, y uno de los integrantes de un modesto núcleo barrial de Valentín Alsina que supo conmover con sus logros.
Su equipo, Sportivo Alsina, surgió de la nada, sin respaldo alguno, salvo la inquebrantable voluntad y una tenacidad penetrante, quebrando las barreras de los centímetros y de los colores famosos”.
Puente Alsina sobre el Riachuelo. El antiguo “Paso de Burgos” como se llamaba al lugar donde desembocaba la avenida Sáenz, posteriormente bautizado Puente “Presidente teniente general José Félix Uriburu”. Una postal cantada por Homero Manzi en “Milonga de Puente Alsina”: “Puente Alsina, puente viejo / viendo que estás liquidado / quiero atar a mi encordado / tu ‘pasao’ y mi cantar” / recordando tus hazañas / cuando golpeaba en tu trocha / el tacón de la morocha / al volver de trabajar”.
Portal de la barriada de Valentín Alsina en el partido de Lanús.
Un terruño que ya tenía a su ídolo basquetbolístico en el “Juanca” Uder campeón mundial.
La gran fiebre por el básquetbol que se desató eufóricamente en todo el país por la conquista del primer Campeonato Mundial el 3 de noviembre de 1950 también “contagió” al “Polaco” Anisko, nacido el 21 de febrero de 1938.
El mismo López cuenta que, a los 10 años, era “un rubio alto, flaco de piernas y regular para el fútbol”. A los 15, en 1953, ya era un chiquilín más en la cancha abierta de baldosas del Sportivo Alsina.
En pocos meses, junto a Carlos De Rosa, sobresaliendo por su ductilidad, destreza y velocidad, llegó al banco de una desahuciada primera. En 1954 se unió a su “compadre” deportivo José Mordas y desde el equipo de cadetes compusieron otro binomio inseparable en el básquetbol metropolitano. Decir Sportivo Alsina fue decir Anisko y Mordas. “Eran como Labruna y Loustau“, evocó el periodista Mario Kotlar.
Ganaron el Oficial de la Buenos Aires de dicha categoría, entre 65 equipos, y fueron segundos de Comunicaciones en el Metropolitano. En forma paralela, también, Sportivo Alsina consiguió el ascenso a la Primera División.
Tras un primer año, en 1955, para amoldarse al círculo superior, en 1956 había una enorme expectativa en la barriada por el anuncio de que llegaba Juan Carlos Uder como jugador. Nada menos que un campeón del mundo. La descabellada y brutal inhabilitación por profesionalismo que sufrieron nuestros campeones mundiales lo dejó al margen y Uder obligadamente pasó a ser el director técnico.
En 1958 se dio una muestra de que el nóvel y modesto Sportivo Alsina estaba para “grandes cosas”: llegó al desempate del primer puesto en la rueda final del Campeonato Oficial de la Buenos Aires. El 25 de noviembre, en el Luna Park, perdió 58-54 contra el Lanús de Alfredo Murillas, Rubén Petralli y Augusto Martínez, tras haberse adjudicado 26-21 el primer tiempo.
La gran exlosión no tardó en llegar: 1959. Entre marzo/abril se disputó el Campeonato Metropolitano correspondiente al año anterior. Sportivo Alsina, ahora dirigido por Enrique Salgado, se consagró campeón en el Luna Park.
Superó a los dos segundos: San Lorenzo de Almagro (47-44) y Comunicaciones (60-54), también le ganó al cuarto Lanús (42-39), sólo perdió con el quinto Palermo (62-63) y derrotó al sexto y último Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque (65-55). Cuatro triunfos y una derrota.
El periodista Apo (padre de Alejandro Apo y con pasado como basquetbolista en G.E.B.A.) hizo la nota de la revista “El Gráfico”:
“Anisko fue su mejor valor. Su andar no es estilizado, su apostura no será la de un dominador de juego, pero rinde, rinde y pesa en un partido. Batallador, buen buscador de rebotes y certero embocador.
Anisko no pasea su prestancia, pero impone su garra, su espíritu de lucha”.
En ese mismo año Sportivo Alsina ganó la tradicional Copa Federico W. Dickens y el Torneo Apertura de la Buenos Aires.
El entrenador Jorge Eduardo Borau lo convocó para integrar el equipo de Capital Federal que participó en el 26° Campeonato Argentino de Básquetbol en febrero de 1959, cuya disputa tuvo a Neuquén como sede principal. También se realizaron partidos en Centenario y Plaza Huincul, de la misma provincia, y en Allen, Cinco Saltos y Cipolletti, de la vecina Río Negro.
El plantel porteño defendía el título de campeón ganado en Santa Fe 1958 y se integró así:
Ricardo Alix, Angel Amodeo, José Anisko, Tomás Bello, Leónidas Chaher, Juan Carlos Freigeiro, Norberto Giorgio, José Luis Iacheri, Genaro Lezcano, Juan Antonio López, Alfredo Murillas y Luis Villa.
Cayeron 51-46 con Córdoba en semifinales y terminaron en el tercer puesto. De entre los 16 equipos participantes surgió Mendoza como campeón.
En ese 1959 el básquetbol argentino logró su sexta victoria sobre un equipo norteamericano a través de una Selección Nacional o de alguna Asociación. El jueves 22 de octubre, en el Luna Park, el “Combinado” de la Asociación Buenos Aires se impuso 75-69 al Wichita Vickers, por entonces campeón nacional amateur de los Estados Unidos de América.
Para el diario ” La Nación “, que calificó al partido como el duelo “Cerebro v. Máquina”, José Anisko fue “la gran figura del partido”.
En un recuadro titulado “Pequeños gigantes” resaltó: “Antes que nada, fue la noche de dos luchadores con el sello de la creación y de la voluntad: Anisko y Vasino”.
El Wichita Vickers había debutado el martes 20 venciendo 85- 50 a la Selección de la Asociación Porteña en lo que fue calificado como un “ejemplo de practicidad” por el matutino de los Mitre.
Su despedida fue el viernes 23 con su tercera presentación frente al Seleccionado de la Federación de Capital Federal. Ganaron los norteamericanos 58-54 y el “Polaco” volvió a ser la mejor figura argentina. “Voluntarioso, luchador, inquieto a inquietante rebotero de ataque y de defensa”.
También jugaron Alix, Ballícora, Borda, Curi, Nano, Parizzia y Vasino.
Como integrante de la Selección de la Asociación Buenos Aires, José Anisko también enfrentó a Italia (55-61) en el Luna Park y a Uruguay (66-65) en Montevideo en el año 1960, y dos veces a la Unión Soviética en Buenos Aires, cayéndose muy ajustadamente en ambas: en 1965 (81-85) y en 1966 (75-77).
Tras ganar el “Confraternidad” en 1962, los “dos José” -Anisko y Mordas- dejaron Sportivo Alsina, aunque no se fueron lejos: pasaron en 1963 a Independiente de Avellaneda. Allí fueron subcampeones del Oficial de la Buenos Aires en 1965 y en 1968. El “Polaco” volvió en 1970.
La notoriedad que alcanzó el “Polaco” Anisko en nuestro deporte quedó reflejada cuando fue tapa de la revista “El Gráfico” en el N° 2106 del 3 de febrero de 1960. Compartió la portada con Jorge Curi, de River Plate. El epígrafe ahorraba comentarios: “Una idea común: el buen básquetbol”.
Fuente: http://www.webasketball.com.ar/pixelart/orcasitas/orcasitas.php?valor=73

20/11/2006 at 1:10 pm
hola alsina, me da gusto ver noticias de nuestra querida alsina,yo vivi en mexico desde hace 30 años, antes vivia en jean jaures 2739,enfrente de la casa del polaco anisko,mi cuñado vivia junto a su casa,roberto camacho,yo recuerdo que fuimos en unos autobuses muy viejos a ver la final del luna park, fue muy bonito ya que nuestro club hera muy modesto, a pesar que heramos niños de 12 y 13 años lo festejamos mucho,gracias por darme un recuerdo de mi ñiñes , que ya estaba en el olvido,un abraso